La isla Saone es la de mayor tamaño de todas las que conforman República Dominicana y es obligatoria su visita en el recorrido turístico que se hace por Punta Cana. Lo ideal es que los viajeros que lleguen hasta aquí puedan conocerla para que sepan realmente lo que es la diversión en este país centroamericano.
Según los cálculos, cerca del noventa y cinco por ciento de los turistas que llegan a la República Dominicana dedican al menos un día de sus vacaciones para venir a la Isla Saona y disfrutar con todos sus encantos. En sí, este sitio se encuentra lleno de vegetación, especialmente de cocoteros y palmeras que hacen que el paisaje sea más acogedor. Para muchos la Isla Saona es una de las más bonitas de toda la zona del Caribe.
Por otro lado, su playa es de arena fina y blanca, su agua es cristalina y en el interior podemos hallar una gran cantidad de pedazos de coral y caracoles. Cabe acotar que estos trozos que hallemos son de diversos tamaños y no se pueden tocar ya que están protegidos. Ya en alta mar, si uno se encuentra en una embarcación puede disfrutar del sol y de la brisa, tomando refrescos o ron. Es algo muy común entre los habitantes de la zona y los turistas que realizan este tipo de recorridos.
Lo ideal es llevar a cabo la travesía con la ayuda de un catamarán. El viaje hasta la Isla Saona por lo menos dura una hora y durante ese tiempo se puede bailar o beber alguna bebida. Ya en la isla, las posibilidades de diversión son amplias. Algunos se zambullen en las aguas del mar, otros toman el sol. Y un tercer grupo conoce la isla de manera tranquila y calmada.
Después se puede comer algo para seguir con un baile caribeño, lleno de merengue y bachata. Ambos ritmos hacen que los viajeros se suelten más y la fiesta sea completa. Ya de regreso, a medio trayecto, se pasa por una piscina natural y se ven las estrellas del mar. Allí se aprovecha y se sigue bebiendo la famosa Vitamina R, la cual no es más que una mezcla de coca cola con ron. Por último, cabe señalar, que el punto de desembarco por lo general es Bayahibe.
En general estos viajes hacia la Isla Saona se pueden realizar en grandes grupos, como por ejemplo, de cuarenta a cincuenta personas. Al final, siempre en todos los recorridos lo que prima son las bebidas y el baile. Hay fiesta asegurada.